Un sistema de pruebas cero-knowledge desarrollado por Project Eleven podría ayudar a recuperar las monedas de Bitcoin que quedan bloqueadas debido a la amenaza de la computación cuántica. Esto podría impactar a más de un tercio de la circulación de Bitcoin.
En un esfuerzo por anticiparse a la amenaza de la computación cuántica, un equipo de investigadores de Project Eleven ha desarrollado un sistema de pruebas cero-knowledge para recuperar las monedas de Bitcoin que quedarían bloqueadas en caso de una invasión cuántica. La propuesta original, conocida como BIP-361, implicaba bloquear nuevas transacciones en direcciones vulnerables después de tres años y congelar lo que quedaba después de cinco, lo que afectaría a más de un tercio de la circulación de Bitcoin, incluyendo las aproximadamente 1.1 millones de BTC atribuidas al creador anónimo Satoshi Nakamoto. Los investigadores de Project Eleven han logrado crear un prototipo que demuestra la viabilidad de este enfoque, pero aún falta una auditoría exhaustiva y cambios regulatorios en la cadena de bloques antes de que puedan proteger monedas en vivo.
El equipo de Project Eleven aprovecha el hecho de que los ordenadores cuánticos pueden romper firmas criptográficas basadas en curvas elípticas pero no las funciones de hash unidireccional utilizadas en la derivación de claves de cartera modernas. Esto permite solo a los verdaderos dueños con material de semilla demostrar su control. Se estima que más del 34% de todas las monedas de Bitcoin se encuentran en direcciones que no están a salvo de una invasión cuántica.
Después de una 'Q-Day' de este tipo, una firma de transacción no tendría valor en sí misma, ya que un atacante podría producir una firma tan fácilmente como el propietario.